El cirio pascual: la luz de Cristo y su victoria sobre la muerte
Este símbolo es considerado como uno de los más antiguos de la iglesia católica.
Cuando las luces de la iglesia se apagan, el Cirio Pascual se enciende alumbrando todo, como señal de renovación y la fe de que Jesús es la luz que vence el pecado, la oscuridad y la muerte.
En la religión católica, el sábado santo se celebra la vigilia pascual, uno de los símbolos más importantes durante la Semana Santa y que simboliza a Cristo como “la luz del mundo”.
En diálogo con Zona Cero, el sacerdote Kenneth Ramírez Pacheco, de la Arquidiócesis de Barranquilla y párroco de la iglesia Natividad de María, en el barrio de Las Palmas, explicó que este elemento es uno de los más antiguos en la liturgia de la iglesia y su historia se remonta a los primeros siglos del cristianismo.
“En los siglos del primero al tres, los cristianos celebraban la vigilia pascual como la noche más importante del año. La comunidad en ese entonces permanecía en despierta, esperando la resurrección del Señor. Con el tiempo, esta luz se fue concentrando en una gran vela grande, que simbolizaba la manera especial de Cristo”, contó.
Señaló, además, que, fue hasta la edad media, que apareció el uso de un “cirio grande” y decorado, exclusivo para la celebración de la pascua y se introdujo un canto conocido como el ‘pregón pascual’.
“Cuando en la liturgia de la iglesia entra el cirio, se encienden las luces del templo y cuando llega al altar, un sacerdote o diácono, entona este canto que es el anuncio de la llegada de la luz de Cristo”, dijo.

Elementos del Cirio Pascual
Cada elemento de este cirio conlleva un significado profundo y espiritual. La llama de la vela, representa a Jesús como “la luz del mundo” –como lo cita el pasaje bíblico Juan 8:12-, que saca de la oscuridad a quienes creen en él.
Durante este periodo también se incorporan los símbolos que hoy conocemos y que están actualmente en el cirio pascual: la cruz, que es signo de redención, señal de todos los cristianos y signo de la resurrección; hay unas letras griegas (alfa y omega), que simbolizan a Jesucristo como el principio y el final de la historia.
También, se encuentra el año en curso, pues todos los años el cirio se actualiza, como símbolo de renovación de la vida del ser humano que constantemente está en conversión. En este cirio se encuentran, además, cinco granos de incienso que se introducen en la vela y representan las llagas de Cristo.
“Estos signos son como una invitación a vivir al Jesús resucitado, vivo, que no se apaga, la victoria sobre la muerte y sobre el pecado, es presencia de Cristo. Por eso no solo se utiliza durante la pascua, sino al momento del bautismo, cuando los padres y padrinos encienden el cirio, indicando esa presencia de Cristo en nuestra vida y que nos acompaña”, aseguró el párroco.
Es así como el “sábado de gloria” se convierte en la celebración de la vida de Jesús –desde su pasión, muerte y resurrección- y un recordatorio de que en él “es posible encontrar vida eterna”.